Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
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Siria celebrará elecciones presidenciales el 3 de junio pese a guerra

Damasco/Beirut, 21 abr (EFE).- Siria celebrará el próximo 3 de junio las elecciones presidenciales, en las que previsiblemente el jefe de Estado actual, Bachar al Asad, intentará renovar su mandato, en medio de la incógnita de cómo se desarrollarán en un país sumido en un conflicto bélico.

Damasco/Beirut, 21 abr (EFE).- Siria celebrará el próximo 3 de junio las elecciones presidenciales, en las que previsiblemente el jefe de Estado actual, Bachar al Asad, intentará renovar su mandato, en medio de la incógnita de cómo se desarrollarán en un país sumido en un conflicto bélico.


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El presidente del Parlamento, Mohamed al Laham, anunció que los comicios se llevarán a cabo el 3 de junio y que el horario de votación será de 07.00 a 19.00 hora local (de 04.00 a 16.00 hora GMT).

Los sirios que estén en el extranjero podrán sufragar en las embajadas y consulados en el exterior el próximo 28 de mayo durante las mismas horas.

Los aspirantes a la Presidencia podrán presentar sus candidaturas desde mañana hasta el 1 de mayo ante el Alto Tribunal Constitucional.

Al Laham convocó los comicios en una sesión de la asamblea parlamentaria, a la que asistió el primer ministro, Wael al Halqi, y otros miembros del Gabinete.

Las reacciones no se han hecho esperar y la Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza política opositora, ha rechazado de forma rotunda la convocatoria de elecciones y ha adelantado que no las reconocerá.

En declaraciones a Efe por teléfono, el dirigente de la CNFROS Monzer Akbik dijo que Al Asad “se encuentra en un estado de negación y separación total de la realidad”.

“Estas elecciones van a ser un teatro”, sentenció Akbik, asistente del presidente de la CNFROS, Ahmed Yarba.

El opositor apuntó que en el país no hay comicios democráticos de verdad desde 1953, ya que los posteriores han sido solo “un juego”.

“Si Al Asad quiere un cambio genuino debe aplicar el Comunicado de Ginebra”, consideró Akbik.

El cabecilla de la CNFROS se refería al documento que sirvió de base para las fracasadas conversaciones entre el Gobierno y la oposición siria que se celebraron en Ginebra entre enero y febrero pasados y que, entre otros puntos, establecía la creación de un Ejecutivo de transición con miembros de ambas partes.

Dichas negociaciones se cerraron sin ni siquiera un acuerdo para volver a reunirse; una posibilidad cada vez más lejana, sobre todo con la convocatoria de comicios presidenciales, en los que es probable que Al Asad se postule para renovar su mandato por otros siete años.

En los últimos meses, el régimen sirio ha ido ofreciendo indicios que apuntan a que Al Asad se presentará. El presidente actual lleva en el cargo desde la muerte de su antecesor, su padre Hafez al Asad, en el año 2000.

El portavoz del Gobierno afirmó en diciembre que Al Asad permanecería como jefe de Estado, antes de iniciar las conversaciones en Ginebra, y el propio presidente apuntó en octubre que no veía impedimentos para presentarse a las elecciones en caso de que se desarrollaran.

Durante la jornada de ayer, el mandatario, ya en precampaña electoral, hizo una rara aparición pública en la localidad de mayoría cristiana de Malula, recuperada recientemente por las fuerzas armadas.

Durante este lunes, la televisión oficial no ha parado de repetir las imágenes de esa visita y ha difundido extractos de la nueva ley electoral, aprobada recientemente por el Parlamento.

La norma permite por primera vez en décadas que se presenten varios candidatos a los comicios, aunque estipula que deben haber residido en Siria durante diez años seguidos, con lo que se dificulta que concurra gran parte de los opositores, que están exiliados.

Queda ahora el interrogante de cómo se organizarán unas elecciones en un país devastado por una guerra, que ha causado más de 150.000 muertos en tres años y donde hay zonas en manos de la oposición.

Hace una semana, Al Asad explicó en un discurso en la Universidad de Damasco que se ha producido un “giro” en el conflicto a favor del régimen en el plano militar y social tras las últimas victorias frente a los rebeldes.

El Ejército ha recuperado en los últimos meses zonas estratégicas de las afueras de la capital y cerca de la frontera con el Líbano.

Pese a estos progresos, las hostilidades prosiguen y este lunes al menos once leales al régimen murieron en choques contra combatientes islamistas en el pueblo de Gasibía, de mayoría alauí, secta a la que pertenece al Asad, en la provincia central de Homs, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Ayer, domingo, más de sesenta personas fallecieron por los choques y ataques aéreos en Alepo y su periferia. EFE