Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Quito en el 2012

Por Gonzalo Orellana
Madrid, España

Dos hechos marcarán la ciudad de Quito durante este año, el primero es el previsible inicio del proyecto del metro, el segundo es la inauguración del nuevo aeropuerto con la consiguiente liberación de alrededor de 130 hectáreas en el centro de la ciudad. Adicionalmente a estos dos hechos trascendentales, la actual administración municipal ha tomado algunas decisiones que aunque de menores dimensiones, tendrán un gran impacto en el futuro.

Por Gonzalo Orellana
Madrid, España


Publicidad

Dos hechos marcarán la ciudad de Quito durante este año, el primero es el previsible inicio del proyecto del metro, el segundo es la inauguración del nuevo aeropuerto con la consiguiente liberación de alrededor de 130 hectáreas en el centro de la ciudad. Adicionalmente a estos dos hechos trascendentales, la actual administración municipal ha tomado algunas decisiones que aunque de menores dimensiones, tendrán un gran impacto en el futuro.

Aunque la aplicación del “pico y placa” generó debates sobre su real capacidad para reducir el trafico y la contaminación de la ciudad y a mas de uno le ha generado malestar el cobro de multas, hay que considerar que la restricción vehicular es una medida comúnmente utilizada en varias ciudades y que la aplicación en Quito está lejos de ser el caso mas extremo; existen modelos con desincentivos mas directos y costosos para reducir el uso de autos particulares y priorizar el transporte público, por ejemplo el cobro de impuestos a la circulación que se aplica en ciudades como Londres y Singapur, con la intención de que el ciudadano pague para compensar los perjuicios (uso de espacio, contaminación, ruido, accidentes, etc.) que genera el uso de automóviles. Esta estrategia solo puede ser exitosa si es parte de una política global de movilidad que incluya transporte público eficiente, seguro y de calidad, de ahí la importancia del proyecto del metro y su capacidad de transformar la ciudad.

Otra de las decisiones de la actual alcaldía que ha generado críticas por su aparente “superficialidad” es la creación de bulevares, aquí permítanme utilizar un ejemplo que aunque lejano resulta relevante. A mediados del siglo XIX Napoleón III encomendó al Barón Haussmann el rediseño de la ciudad de Paris, la primera decisión que tomó fue demoler numerosos edificios y ampliar las avenidas y bulevares de la ciudad con el objetivo de permitir el paso de nuevos medios de transporte como el tranvía y de crear grandes zonas para los peatones, aunque esta medida en su momento suscitó mucha oposición pues incluyo el desalojo de muchos parisinos, contribuyó sin duda a modernizar la ciudad y a convertirla en un referente para el resto del mundo. En una ciudad como Quito donde la inseguridad, el tráfico y el deterioro de muchas zonas han expulsado a los ciudadanos de las calles, el recuperar y ampliar espacios públicos no solo es un acierto, sino una necesidad.

Finalmente, en diciembre 2011 el Municipio de Quito tomó otra decisión de gran trascendencia, mediante ordenanza se limita la expansión urbana a zonas rurales y se impulsa el crecimiento de la ciudad de manera vertical, eliminando las restricciones de altura de los edificios. Estas medidas no solo reducirán los costos de dotación de infraestructura pública, pues se incentiva el incremento de la densidad en zonas que cuentan con una completa cobertura de servicios, sino que además reduce el numero y la distancia de los desplazamientos, incentiva el uso eficiente del terreno e impide la construcción en zonas de riesgo que tantos problemas han causado a la ciudad y a sus habitantes. Los espacios densamente poblados son más eficientes en términos de tiempo, recursos y menor impacto ambiental y la ciudad debe ir hacia ese modelo.

No nos engañemos, Quito tiene todavía serios problemas de inseguridad, tráfico, pobreza y falta de infraestructura que no se resolverán en el corto plazo, sin embargo algunas de las acciones que se están emprendiendo van en el camino correcto.

* Gonzalo Orellana es ecuatoriano, economista por la Universidad Católica de Quito, con una maestría en Finanzas en la Universidad Alcalá de Henares, en España. Actualmente reside en España.

4 Comentarios el Quito en el 2012

  1. “…
    y falta de infraestructura…”

    Para que luego se satanize el gasto público.

  2. “…
    y falta de infraestructura…”

    Para que luego se satanize el gasto público.

  3. Cuando se mira el correismo de lejos uno lo puede encontrar hasta simpático y beneficioso. Cuando se vive el clima de estrangulación lenta que tenemos acá en materia de libertades , entonces uno da importancia a lo que es vital para la dignidad humana.
    A Lenin Moreno que le den el Nobel de Caridad Social, pero no el de la Paz, porque en Ecuador sentimos que el gobierno, del que es parte Moreno, está organizando la guerra.

  4. Es importante tamién las reformas en la circulación. Los intercambiadores en la Occidental y en Cumbayá son necesarios, a pesar de que algunas personas por desconocimiento se oponen ahora.

Los comentarios están cerrados.