Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Menchú plantea convocar a personalidades para unirse a campaña “La Mano Sucia de Chevron”

La premio Nobel, Rigoberta Menchú visitó el pozo Aguarico 4, antigua piscina de residuos de la compañía Texaco. Foto: Cancillería

La indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz, convocará a personalidades a reforzar su apoyo a la campaña que el Gobierno de Ecuador mantiene contra la petrolera estadounidense Chevron, acusada de haber dejado un gran daño ambiental en la Amazonía del país.


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“Esto es real, no es imaginario” lo de la contaminación atribuida a Chevron, remarcó Menchú, que ayer visitó la zona de “Aguarico 4”, en la provincia amazónica de Sucumbíos donde yacen varias piscinas de desechos tóxicos dejadas, según el Gobierno, por la compañía estadounidense Texaco (actual Chevron) durante el tiempo en que operó en el país, entre 1964 y 1992.

En ese sitio, la premio Nobel de la Paz metió sus manos en uno de los reservorios de desechos tóxicos para constatar las denuncias de contaminación imputadas a la petrolera.

Con esa acción, la líder indígena guatemalteca se sumó a la campaña que desde hace unos tres años mantiene el Gobierno de Ecuador, denominada “la mano sucia de Chevron”, y a la que se han sumado varias personalidades como los actores estadounidenses Danny Glover y Mia Farrow y el cantante español Luis Eduardo Aute, entre otros.

“Esta mano huele a gasolina quemada”, afirmó Menchú al mostrar la extremidad que se embadurnó con los desechos tóxicos y se preguntó “cuántos años y cuántos efectos más” generará la contaminación dejada en esa zona, considerada “el pulmón universal”.

“Lo que quiere Ecuador es justicia basada en la verdad”, añadió al afirmar que la contaminación atribuida a Chevron es de tal magnitud que afectará a “muchas generaciones futuras”.

“No aceptamos esa injusticia, no aceptamos esos delitos” reiteró la indígena guatemalteca, que exigió a la petrolera un resarcimiento por los daños causados en la región.

La Justicia ecuatoriana condenó en 2011 a Chevron a pagar 9.500 millones de dólares como compensación por los daños ambientales imputados a ella, aunque la compañía petrolera se niega a abonar la cuantía por considerar que la sentencia en su contra fue producto de un fraude orquestado por los abogados de los demandantes, con complicidad del Estado.

Justamente, un portavoz de Chevron, James Craig, señalo en un comunicado sobre la visita de Menchú a la zona de “Aguarico 4” que para su compañía esa actividad supone un “show mediático” organizado por el Gobierno ecuatoriano para “desviar la atención de sus propias obligaciones” en la Amazonía y por el supuesto “fraude” contra ella.

“En los últimos años el Gobierno ecuatoriano ha destinado millones de dólares en fondos públicos para una campaña internacional de difamación contra Chevron. Esta campaña ha incluido el pago de cientos de miles de dólares a algunos personajes internacionales para que visiten al pozo Aguarico 4” y acusar “falsamente a Chevron”, indicó Craig.

Los demandantes amazónicos, por el contrario, aseguran que la petrolera ha destinado millonarios fondos para tratar de evitar el pago de la sentencia y que ha inventado el argumento del “fraude” para eludir sus responsabilidades.

Para Menchú, la contaminación en la Amazonía es un “crimen” que debe ser reparado y dijo que con ese propósito muchas personalidades han expresado su apoyo al país andino.

El actual es “un momento en que podamos hacer una convocatoria con estas personalidades” y ya “hemos hablado con algunos de ellos” señaló la líder indígena guatemalteca, que no dio más detalles sobre su iniciativa.

Asimismo, comparó el caso de Chevron en Ecuador con otros similares en varios países de América Latina, por la actividad extractivista practicada por muchas trasnacionales.

“Las trasnacionales contaminaron” y “jamás les importó el desarrollo local” ni compartieron los beneficios de su actividad en la explotación de las materias primas que sacaron del continente, opinó la premio Nobel de la paz, que llamó al continente a una “lucha común” contra este tipo de delitos contra la vida y la naturaleza. EFE (I)