Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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Lufthansa supo que el copiloto sufría un “serio episodio depresivo”

En esta fotografía sin fecha tomada de Facebook aparece Andreas Lubitz en San Francisco, California. (Foto AP)

BERLÍN (AP) — Lufthansa supo hace seis años que el copiloto del avión de pasajeros que se estrelló la semana pasada en Los Alpes sufrió un “serio episodio depresivo”, informó este martes la aerolínea alemana.


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La línea aérea indicó que como parte de su investigación interna encontró correos electrónicos que Andreas Lubitz envió a la escuela de vuelo de Lufthansa en Bremen para hablar sobre su capacitación ahí después de una interrupción de varios meses.

En ellos, él informó a la escuela que había padecido un “serio episodio depresivo“, que desde entonces se había aquietado.

La aerolínea indicó que Lubitz posteriormente aprobó todos los análisis médicos, y que ya entregó los documentos a los fiscales. Lufthansa no hizo más comentarios al respecto.

Esta revelación hace surgir más dudas sobre por qué se le permitió a Lubitz, de 27 años, volverse piloto de Germanwings, filial de Lufthansa, en septiembre de 2013.

Las autoridades creen que el copiloto, que en el pasado había recibido tratamiento por tendencias suicidas, se encerró en la cabina del Airbus A320 dejando al piloto fuera y lo estrelló deliberadamente contra las montañas el 24 de marzo. En el incidente fallecieron las 150 personas que iban a bordo del avión, que cubría la ruta entre Barcelona y Dusseldorf.

Este martes, Lufthansa confirmó que su aseguradora reservó 300 millones de dólares para enfrentar “todos los costos que surjan en conexión con el caso”, según la vocera de Lufthansa, Kerstin Lau. La semana pasada, la aerolínea ofreció una ayuda inmediata de 50.000 euros (54.250 dólares) por pasajero a los familiares de las víctimas. Esos pagos son independientes de cualquier posible indemnización.

Un tratado sobre las muertes y lesiones en vuelos internacionales requiere que las aerolíneas compensen a las familias de las víctimas por daños demostrados hasta un máximo establecido ahora en 157.000 dólares, independientemente de lo que causara el siniestro.

Sin embargo, es posible que se fijen sumas más altas si se determina que la empresa es responsable del suceso.

Por su parte, los investigadores franceses informaron que están examinando las “debilidades sistémicas”, como normas de ingreso a cabina y procedimientos de revisión psicológica, que pudieron dar paso al a tragedia.

En su primer comunicado desde que se dio a conocer la responsabilidad del copiloto en el choque, la agencia francesa BEA indicó que su investigación busca proporcionar un “análisis detallado” de los datos del vuelo.

Aunque los hallazgos de BEA sólo se aplican a este caso en particular, si la agencia halla problemas más generales podría llevar a que reguladores y aerolíneas de todo el mundo introduzcan cambios. Esto ya ha ocurrido en la última semana, cuando varias aerolíneas y el regulador europeo anunciaron que ahora recomendarían que hubiera dos personas en cabina en todo momento.

La fiscalía alemana señaló que Lubitz, de 27 años, recibió psicoterapia antes de obtener su licencia de piloto, y que su historial médico de la época hace referencia a “tendencias suicidas”. No se han publicado las fechas de ese tratamiento, pero los fiscales señalaron que sus consultas médicas posteriores no habían registrado ninguna tendencia suicida o de agresividad hacia otros.

También se encontraron notas médicas rotas, incluyendo una que habría exonerado a Lubitz de trabajar en el día del siniestro.

Mientras, los investigadores dijeron el martes que esperaban tener muestras de ADN para todas las víctimas en las 24 horas siguientes. Todavía se está buscando la segunda caja negra de la nave, indicó el teniente coronel Jean-Marc Menichini en la localidad alpina de Le Vernet, cerca del lugar donde se estrelló el avión.