Ecuador. viernes 24 de noviembre de 2017
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Un vistazo a la Conferencia sobre el cambio climático en Bonn

BERLÍN (AP) — El cambio climático vuelve a los primeros planos con una conferencia global que comenzará el lunes en Bonn, la antigua capital de Alemania.


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Un vistazo a quiénes asisten, los temas cruciales en debate y otros aspectos de la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático 2017 que se realizará del 6 al 17 de noviembre.

¿QUIÉNES VIENEN A BONN?

Se prevé la asistencia de unas 25.000 personas a la cumbre, que será presidida por el primer ministro de Fiji, Frank Bainimarama. Es la primera vez que una pequeña nación insular tendrá el timón de una gran conferencia internacional sobre el clima. Habrá participantes de 195 naciones, entre diplomáticos, científicos, cabilderos y ambientalistas.

Estados Unidos, que anunció su retiro del acuerdo climático de París, estará representado por el subsecretario de Estado de Asuntos Políticos, Thomas Shannon.

Otros países con un papel crucial en las conversaciones son las potencias emergentes India y China. Estonia, Perú, Ecuador, Irán, Mali, Etiopía y las Maldivas también cumplirán papeles protagónicos por encabezar agrupaciones internacionales.

El presidente francés Emmanuel Macron, la canciller alemana Angela Merkel y otros líderes se harán presentes al final para indicar su compromiso con la lucha contra el cambio climático.

¿CUÁLES SON LOS GRANDES TEMAS EN DISCUSIÓN?

El acuerdo de París de 2015 fijó como meta limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados (2,7 Fahrenheit) para fines de siglo.

Pero no hubo acuerdo entre los diplomáticos acerca de qué haría exactamente cada país para alcanzar esa meta ambiciosa. La conferencia de Bonn buscará concretar las normas que los países deberán acatar.

Esto incluye acordar pautas internacionales sobre la medición de las emisiones de carbón para poder comparar los esfuerzos de cada nación con las demás. Otro tema de discusión será cómo los países evalúan sus logros y fijar nuevas metas para limitar las emisiones de carbón a partir de 2020.

El tercer gran tema es el dinero. Los expertos coinciden en que el proceso de alejar a las economías de los combustibles fósiles y prepararse para las consecuencias inevitables del cambio climático requerirá enormes recursos financieros. El gobierno estadounidense de Donald Trump ha puesto en duda el cambio climático.

¿POR QUÉ BONN?

Organizar una gran conferencia global en Fiji hubiera sido un peso excesivo para los recursos de la nación insular y significado una pesadilla para los viajes de miles de delegados. Alemania ofreció realizarlos en Bonn, su antigua capital, que posee amplias instalaciones para conferencias y es la sede de la agencia de la ONU para el cambio climático. Con todo, los asistentes echarán de menos el sol de Fiji. El clima de Bonn en noviembre es gris en el mejor de los casos.

¿CUÁN VERDE SERÁ LA CONFERENCIA?

Alemania asignará parte del presupuesto de 117 millones de euros (136,3 millones de dólares) a una flota de bicicletas y buses eléctricos para transportar a la gente entre las sedes. Cada participante recibirá una botella para gua, lo que según los organizadores evitará el uso de medio millón de vasos de plástico.

El ministerio de ambiente alemán está invirtiendo en proyectos de energía renovable para compensar las emisiones de gases de invernadero provocadas por los vuelos que traerán a la gente a Bonn.

¿QUÉ SUCEDE CON EL CONSUMO DE CARBÓN POR ALEMANIA?

Alemania se complace en presentarse como un país líder en la lucha contra el calentamiento global. La reputación de Merkel como la “canciller climática” se basa en parte en su papel protagónico en negociaciones anteriores.

Pero los ambientalistas observan que Alemania obtiene el 40% de su electricidad de usinas a carbón. Y las autopistas alemanas son conocidas por no imponer un límite de velocidad a pesar de que las emisiones de los autos aumentan drásticamente a altas velocidades.

Si la próspera Alemania no logra cumplir sus metas de emisiones, como parecen indicar los pronósticos actuales, sería una mala señal para el resto del mundo. (I)

The Associated Press