Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Gingrich sacude la competencia republicana tras vencer a Romney

COLUMBIA, Carolina del Sur, EE.UU. (AP) — Con su sorpresiva derrota sobre Mitt Romney en las primarias de Carolina del Sur del sábado por la noche, Newt Gingrich le dio un vuelco a su campaña pese a que estuvo dos veces al borde del colapso y se reactivó nuevamente como posible rival del presidente Barack Obama en los comicios de noviembre.


Publicidad

Gingrich, un orador fogoso que fue presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, deshizo cómodamente la impresión de que Romney, ex gobernador de Massachusetts, podría adjudicarse una victoria en las primeras elecciones primarias del sur del país y volverse el gran favorito para la nominación republicana.

Hasta ahora, tres aspirantes republicanos han ganado, cada uno, una de sus primeras competencias internas: el ex senador de Pennsylvania Rick Santorum derrotó a Romney en las caucus de Iowa. Romney se recuperó luego para ganar holgadamente en Nueva Hampshire y amenazaba a sus rivales con avanzar sólidamente de cara al enfrentamiento en Carolina del Sur.

Gingrich, sin embargo, tuvo quizás uno de sus mejores debates el jueves por la noche, haciendo que en Carolina del Sur ganara por un margen de 41 a 27 sobre Romney, quien hasta ahora era considerado como el precandidato más con probabilidades de enfrentarse a Obama.

El aspirante presidencial republicano Mitt Romney

En su discurso triunfal, Gingrich elogió a sus rivales republicanos y en cambio atacó a Obama y las “elites en Nueva York y Washington”.

Obama es “el presidente más eficaz en repartir beneficencia en la historia”, dijo, “y yo quiero ser el mejor presidente de la historia estadounidense en pagar salarios”.

Gingrich aventajó por un amplio margen entre la densa población de conservadores de Carolina del Sur, entre seguidores del movimiento conservador Tea Party y entre quienes profesan el cristianismo evangélico.

Por primera vez en todo el año, Romney retrocedió entre los electores que consideraron más importante escoger a un aspirante que pudiera derrotar a Obama en noviembre. Gingrich consiguió la ventaja con el respaldo de esos votantes.

Sin embargo, Romney no se amilanó. Prometió disputar cada voto “en cada estado” y lanzó un ataque vigoroso contra Obama y Gingrich.

Con respecto a las críticas de Gingrich a su experiencia como empresario, Romney dijo: “cuando mis oponentes atacan el éxito y la libre empresa, no sólo me atacan a mí, atacan a cada persona que sueña con un futuro mejor. Los atacan a ustedes”.

El verdadero premio del sábado fue el impulso político en las primeras etapas de la campaña por la candidatura. Romney y un grupo que lo apoya ya se han lanzado a la campaña en Florida con una andanada de publicidad por televisión.

Gingrich y su nieta