Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Derecha gana la alcaldía de Buenos Aires, con ajustado margen

El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri (c), festeja junto Horacio Rodríguez Larreta (i) los resultados electorales del domingo 26 de abril de 2015, en Buenos Aires (Argentina). EFE/David Fernández

BUENOS AIRES (AP) — El opositor Horacio Rodríguez Larreta ganó la segunda vuelta de las elecciones a la alcaldía de Buenos Aires celebradas el domingo con un reducido margen respecto de su rival.


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Rodríguez Larreta, candidato de Propuesta Republicana (PRO) y jefe del gabinete capitalino, obtuvo 51,60% de apoyo tras escrutarse 99,61% de las mesas electorales. Cerca quedó Martín Lousteau, de la centrista Energía Ciudadana Organizada (ECO), con 48,40% de los sufragios.

El triunfo del PRO consolida el poder de esa fuerza en Buenos Aires pero no de la forma contundente que se esperaba de cara a la competencia de las presidenciales del 25 de octubre.

Algunas encuestas vaticinaron en los últimos días que el triunfo del candidato conservador, de 50 años, iba a ser de 10 puntos porcentuales.

El clima era de victoria en ambas sedes de las fuerzas que se enfrentaron en el balotaje.

Rodríguez Larreta afirmó que “empieza un nuevo desafío con la gran responsabilidad de continuar y profundizar este proceso de cambio”.

Ambos contendientes se enfrentaron en una segunda vuelta luego de que el 5 de julio Rodríguez Larreta, licenciado en Economía y con un posgrado en la Universidad de Harvard, no lograra el margen necesario para sellar su triunfo.

Una amplia victoria del PRO hubiera beneficiado a su líder Mauricio Macri, quien cumple su segundo mandato como alcalde, con vistas a las generales.

Rodríguez Larreta, mano derecha del alcalde saliente y con perfil de gestor, agradeció su triunfo a Macri, quien, dijo, “demostró que se puede transformar la realidad y va a llevar esta experiencia de cambio a todos los argentinos a partir de diciembre”, una vez que asuma el ganador de las elecciones generales.

El candidato conservador buscó nacionalizar el balotaje porteño durante el cierre de la campaña al señalar que el gran objetivo que se trazó el PRO para los próximos años es “llevar este cambio a todo el país”.

Macri tendrá como principal rival en las presidenciales a Daniel Scioli, gobernador de la populosa provincia de Buenos Aires y ungido por la presidenta como el aspirante a continuar el modelo populista y de inclusión social que se inauguró con su fallecido marido y antecesor Néstor Kirchner (2003-2009).

Scioli aventaja por pocos puntos a Macri en las encuestas pero no cuenta todavía con al menos 40% de intención de voto o una diferencia de 10 puntos porcentuales sobre el alcalde para triunfar en una primera vuelta electoral.

La presidenta está impedida por la Constitución para pelear por un tercer mandato consecutivo.

El partido que lidera, Frente para la Victoria, del peronismo de centroizquierda, es la tercera fuerza política de Buenos Aires.

Lousteau fue ministro de Economía durante el primer mandato de Fernández (2007-2011) y renunció en medio de las protestas del sector agrario tras el intento de gravar con un nuevo sistema de impuestos las exportaciones de granos.

Una de las particularidades de las elecciones de Buenos Aires es que los dos rivales integran Cambiemos, un frente opositor nacional que en las primarias abiertas y obligatorias de agosto definirá a su candidato presidencial. De esa fuerza, Macri es el que cuenta con mayores posibilidades de ser electo candidato según los sondeos.

El gobierno nacional ha desvalorizado la contienda capitalina al señalar que PRO y ECO “son lo mismo”.