Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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Alemania celebra el Día de la Cerveza mientras desciende su consumo

Alemania celebra este miércoles con diversas actividades y jornadas de puertas abiertas el Día de la Cerveza Alemana, producto emblemático a pesar de que el consumo medio desciende de forma progresiva y en 2013 se situó en los niveles más bajos desde la reunificación del país, en 1990.

Alemania celebra este miércoles con diversas actividades y jornadas de puertas abiertas el Día de la Cerveza Alemana, producto emblemático a pesar de que el consumo medio desciende de forma progresiva y en 2013 se situó en los niveles más bajos desde la reunificación del país, en 1990.


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Según datos de la Oficina Federal de Estadística (Destatis), durante 2013 se vendieron en Alemania 94,6 millones de hectolitros de esta bebida, de los cuales 79,7 millones se quedaron dentro del país, un 1,7 % menos que durante el año anterior.

Los principales destinos de exportación fueron los Estados miembros de la Unión Europea, seguidos de Estados Unidos y China.

Sin embargo, a pesar del retroceso en el consumo por séptimo año consecutivo, el número de productores de cerveza creció hasta alcanzar los 1.349, nueve más que en 2012, y con Baviera (sur) a la cabeza de esta clasificación al contar con 623 cervecerías.

A esta región le sigue el estado federal de Baden-Wurtemberg (suroeste), con 185 productores, y Renania del Norte-Westfalia (oeste) con 131.

Según la Asociación de Cerveceros, en el país se producen más de 5.000 tipos diferentes de cerveza.

Hoy se celebra la introducción por parte del duque de Baviera Wilhelm IV, el 23 de abril de 1516, de la primera ley de regulación del proceso de fabricación de la cerveza.

Con el fin de impedir que algunos fabricantes adulteraran el resultado, la norma, considerada el primer decreto alimentario del mundo, establecía que en el proceso sólo debían intervenir el agua, el lúpulo y la cebada, productos a los que posteriormente se añadió la levadura.

Durante los primeros años, cuentan los cerveceros, para comprobar la calidad de la cerveza se cubría un banco con la bebida preparada y se hacía sentar a un hombre vestido con pantalones de cuero durante tres horas.

Si al tratar de levantarse los pantalones quedaban pegados a la madera, quedaba demostrada la mala calidad de la bebida. EFE