Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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El “Ice Bucket Challenge” cambia la dinámica de beneficencia

NUEVA YORK (AP) – El fenomenal éxito del reto de la cubeta de hielo está llevando a otras organizaciones benéficas a reconsiderar cómo se conectan con una generación más joven de potenciales donantes.


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Desde que la ALS Association, para la esclerosis lateral amiotrófica, comenzó a evaluar el avance de su nueva campaña el 29 de julio, ha recaudado más de 53,3 millones de dólares de 1,1 millones de nuevos donantes. Se trata de una de las campañas filantrópicas más virales que se hayan visto en las redes sociales.

Miles de personas, incluidas celebridades como Shakira y Piqué, Ricky Martin y Oprah Winfrey, han publicado videos de sí mismos vaciándose agua helada y desafiando a otros a hacer lo mismo, o bien a donar dinero a la ALS Association, que recauda fondos para la investigación y asistencia de la también llamada enfermedad de Lou Gehrig.

El reto ha demostrado que está bien hacer payasadas por una buena causa, dijo Brian Mittendorf, un profesor en la Facultad de Administración Fisher de la Universidad Estatal de Ohio, que da clases de finanzas de organizaciones no lucrativas.

“Normalmente el modelo es encontrar gente apasionada por una causa y pedirles donativos o educar a la gente y entonces buscar sus donaciones. (El reto) es algo divertido que la gente puede hacer… La gente está participando, asimilando la información y donando”.

La naturaleza viral del esfuerzo sorprendió incluso a la ALS Association.

“Este nivel de donaciones sin precedentes es algo que no creo que este paí­s haya visto antes fuera de situaciones de desastre o emergencia”, dijo una vocera de la ALS Association, Carrie Munk. “No teníamos idea de que llegaría a este punto”.

¿Quién es el responsable de convertir esto en una sensación viral? Depende de a quién se le pregunte. Algunos dicen que comenzó a principios de este mes cuando unos amigos de un hombre de 29 años en Boston con ALS, una enfermedad neurodegenerativa que afecta las células nerviosas en el cerebro y la espina dorsal, hicieron un reto grupal.

También ha demostrado el impacto que puede tener una persona promedio.

“Uno de los grandes mensajes es que el poder de los individuos fuertemente conectados con una causa, realmente pueden hacer una diferencia”, dijo Munk. “Estoy seguro de que si una companí­a u organización benéfica con todo el dinero del mundo para relaciones públicas lanza una campaña, no tendrí­a el mismo éxito”.

Lucretia Gilbert, directora ejecutiva de The Pink Agenda, que recauda dinero para la investigación y concienciación del cáncer de mama, cree que esto alentará a otras fundaciones a ser más creativos en las redes sociales.

“Es algo muy simple y esa es la belleza. Todo el mundo puede hacer este reto”, dijo.

Emplear tecnología para las campañas de recaudación de fondos, por supuesto, no es una idea nueva: quizás una de las más duraderas comenzó en 1966 cuando la Asociación de Distrofia Muscular tuvo su primer teletón anual el fin de semana del Dí­a del Trabajador. El año pasado, el evento recaudó 59,6 millones de dólares en contribuciones. Los recaudadores de fondos también han acogido las donaciones por mensaje de texto en años recientes.

Sin embargo, algunos sostienen que uno de sus mayores retos es pedirle a la misma gente dinero año tras año, un reto que una campaña exitosa en las redes sociales podrí­a solucionar.

Mindy Bailey, especialista en desarrollo corporativo y comunitario para la JDRF, una fundación que recauda dinero para la lucha contra la diabetes de tipo 1, dijo que los voluntarios quieren presentar una idea similar para avivar las donaciones.

“Se nos ha acercado mucha gente a decir, “¡Vamos a hacer el reto de la cubeta de hielo!”’, dijo Bailey. “Recientemente una mujer nos dijo, ‘Estoy pensando en proponer una tarta en la cara’. Las ideas están rodando”.

Sin embargo, no todo el mundo está a favor del enfoque del reto de la cubeta de hielo.

#NoIceBucketChallenge (#NoALaCubetaDeHielo) es un hashtag en Twitter que se está usando por una variedad de razones.

“Simplemente me parece falso y demasiado artificial, el último grito de la moda, y parte de toda esta cultura de ‘yo’ de ‘Ay mírenme, préstenme atención”’, dijo Cameron Mitchell, de Nueva York. “La parte benéfica parece un reparo”.

Algunos incluso argumentan que es un desperdicio de agua, aun cuando se trate de una buena causa, especialmente en lugares como California, donde hay sequía.

La Junta de Agua de California ofreció una respuesta comedida.

“No viola ninguna de nuestras regulaciones. La gente siempre debe usar el buen juicio cada vez que usa agua mientras atravesamos una sequí­a. Por otro lado, comprendemos que este es un evento caritativo”, dijo George N. Kostyroko, director de la oficina de asuntos públicos de la Junta Estatal para el Control de Recursos de Agua de California, en un correo electrónico.

Irritado, impresionado u otro, el reto de la cubeta de agua ha puesto a hablar a la gente. Munk, de la ALS, afirma que aun si no donan, la campaña ha impulsado la conciencia pública, un foco principal de la organización que el año pasado destinó el 32% de su presupuesto anual en educación pública y profesional y 27% en investigación.

Solo hace unos años, dijo, solo cerca del 50% de los estadounidenses sabí­an de la enfermedad.

“Estamos realmente ansiosos de ver cómo esto hace una diferencia”, expresó.

cubo

*Foto ptincipal del 20 de agosto donde jugadores de los Titans de Tennessee asumen el reto del agua helada de la asociación ALS. (AP Foto/Mark Humphrey, Archivo)