Ecuador. Lunes 5 de diciembre de 2016
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La golpeada economía de Ecuador crecerá en 2017, pronostica Correa

Quito (Pichincha), 08 junio 2016.- El Presidente de la República, Rafael Correa, mantuvo un conversatorio con medios de comunicación internacionales desde el Palacio de Carondelet. Vinicio Alvarado (i), ministro Coordinador de la Producción; y, Sandra Naranjo (d), secretaria Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades); Foto: Carlos Silva / Presidencia de la República

La castigada economía de Ecuador, que en los últimos tiempos ha sufrido el embate de la coyuntura internacional por el desplome del precio del petróleo y la apreciación del dólar, además de adversidades internas, registrará crecimiento en 2017, pronosticó hoy el presidente del país, Rafael Correa.

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El mandatario no ofreció una estimación en cifras, pero aseguró que la economía crecerá. “El próximo año seguro tendremos crecimiento”, dijo al recordar que lo que ha hecho el Ejecutivo en los nueve años que lleva en el poder ha sido sembrar para el futuro.

Mencionó el esfuerzo inversor desplegado, que se ha materializado, por ejemplo, en los 6.000 millones de dólares que ha costado la construcción de ocho hidroeléctricas que, una vez en funcionamiento, generarán un ahorro anual de 1.300 millones que beneficiará al gobierno que surja de las elecciones de 2017.

La labor gubernamental se ha centrado en estabilizar la economía y en tomar las medidas adecuadas sin afectar “a los más pobres” ni a “las grandes mayorías”, señaló al cifrar en un 6 % el ajuste en inversión y gasto corriente, que es, “de lejos”, el más grande aplicado en la región.

Un ajuste superior al 2,3 % adoptado en Brasil; 1 % en Colombia; 1,4 % en Costa Rica y 1,5 % en México, según indicó, al tiempo que recordó las reducciones de salarios de los funcionarios, los recortes en viáticos (dietas) compra de vehículos y otros apartados.

Ha sido un ajuste drástico, pero “los más pobres no lo han sentido” y por eso la oposición, que está acostumbrada “a los garrotazos” del Fondo Monetario Internacional (FMI) habla de falta de austeridad, dijo.

Correa dijo que las dificultades económicas se han superado, en parte, gracias a las inversiones efectuadas y recordó que la economía ecuatoriana ha tenido que afrontar dificultades mayores debido a la dolarización que rige en el país desde el año 2000.

La dolarización ha actuado como una “camisa de fuerza” que, entre otras cosas, ha impedido a Ecuador devaluar su moneda, como han hecho otros países, lo que llevó al Ejecutivo a aplicar medidas como las salvaguardias arancelarias que afectan a un tercio de las importaciones.

Junto al fortalecimiento del dólar, el desplome del precio del petróleo, el “colapso” del mercado ruso y la desaceleración de China han incidido negativamente sobre la economía del país que, por otro lado, ha debido afrontar desembolsos millonarios por el pago de Bonos Global y por una decisión de arbitraje internacional en favor de la multinacional Oxy.

Aunque “siempre estuvimos preparados para tiempos difíciles”, dijo Correa, subrayó que el país sufrió “de golpe” estas adversidades, además de otras como la activación del volcán Cotopaxi, que obligó a fortalecer los sistemas de contingencia y el fuerte terremoto de abril.

El sismo, que azotó la costa norte de Ecuador el 16 de abril, causó la muerte de 660 personas, así como unos 80.000 damnificados, según el Gobierno, que calcula que la reconstrucción de las zonas afectadas tendrá un costo de unos 3.344 millones de dólares.

Sobre la evolución de la economía en 2016, el gobernante recordó que, debido a la caída del precio del petróleo, una importante fuente de ingresos fiscales para Ecuador, se había revisado a la baja la previsión de crecimiento y se calculaba en un 0,3 o 0,4 %.

Pero tras el terremoto, que tuvo un impacto negativo estimado en el 0,7 %, se efectúan nuevos cálculos para incorporar el efecto positivo para el crecimiento de las “políticas activas” que se están adoptando y se espera tener una previsión en las próximas semanas.

Ello dependerá de factores como la incorporación a la economía de unos 630 millones de dólares en créditos de contingencia que el Gobierno prevé utilizar en los planes de reconstrucción tras el terremoto y de inversiones adicionales que dependerán de la financiación disponible, explicó. EFE (I)

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