Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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China bloquea investigación de lavado de dinero, dice Italia

En esta imagen, tomada el 14 de abril de 2015, una mujer entra en las oficianas de la empresa estatal china Wenzhou Cereals Oils & Foodstuffs Foreign Trade Corporation en la provincia de Zhejiang. Fiscales italianos sostienen que más de 4.500 millones de euros (4.900 millones de dólares) _ procedentes de falsificaciones, prostitución, explotación laboral y evasión fiscal _ habían pasado de forma ilegal de Italia a China en menos de cuatro años empleando un servicio de transferencia de dinero y con ayuda de bancos estatales. (Foto AP/Mark Schiefelbein)

FLORENCIA, Italia (AP) — Mientras la economía italiana se dirigía hacia el precipicio, la policía no pudo pasar por alto el auge de las comunidades chinas en el país. Autos de lujo circulaban por delante de casas de apuestas chinas y fábricas de ropa. Los inmigrantes del gigante asiático compraban cafeterías italianas y propiedades inmobiliarias. Su prosperidad, sin embargo, no se reflejaba en las declaraciones de impuestos locales.


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“¿Qué hacen con el dinero”, dijo Pietro Suchan, entonces adjunto de la fiscalía en Florencia. “¿Se lo comen?”.

La respuesta, tras cuatro años de investigación de la policía financiera italiana, era que no. Descubrieron que más de 4.500 millones de euros (4.900 millones de dólares) — procedentes de falsificaciones, prostitución, explotación laboral y evasión fiscal — habían pasado de forma ilegal de Italia a China en menos de cuatro años empleando un servicio de transferencia de dinero. Casi la mitad de ese dinero se movió a través de uno de los mayores bancos estatales chinos, el Banco de China, que ganó más de 758.000 euros en comisiones sobre esos traspasos, según documentos de la pesquisa italiana obtenidos por la Associated Press.

Beijing, que busca ayuda de occidente para dar con los propios evasores, no cooperó con la investigación, dijeron funcionarios italianos.

Una vez que el dinero salió de Italia, se desvaneció detrás de una muralla legal en China.

Pese a los lazos económicos cada vez más profundos entre China y Occidente, la cooperación inconsistente, los sistemas jurídicos incompatibles y las leyes de secreto del país han permitido que los delitos se globalicen de forma más eficaz que quienes hacen cumplir la ley — y dificultan que las empresas y los tribunales occidentales intenten acabar con ellos.

“No tuvimos la posibilidad, a pesar de los muchos intentos realizados, de tener contacto oficial con las autoridades judiciales y la policía de China”, dijo Suchan, que supervisó la investigación. “Hemos descubierto el 50% de la verdad”.

El Ministerio de Exteriores chino dijo en un comunicado enviado por fax que las autoridades desconocían el caso italiano. “China está siempre comprometida con la profundización de la cooperación policial con otros países, tomando medidas enérgicas conjuntas contra delitos transnacionales y castigando a los delincuentes”, escribió el departamento.

La AP rastreó parte del dinero desaparecido en Italia hasta una empresa de importación y exportación propiedad del gobierno de Beijing. La firma, Wenzhou Cereals Oils & Foodstuffs Foreign Trade Corporation, ha sido acusada en repetidas ocasiones de enviar falsificaciones, algunas a Estados Unidos. Pero también se ha refugiado tras ese cortafuegos, rechazando responder a una demanda interpuesta en Estados Unidos por Converse Inc., que asegura que exporta decenas de miles de zapatillas de deporte falsas a Estados Unidos y Croacia.

Esa muralla también ayuda a falsificadores a usar importantes bancos gestionados por el gobierno chino como refugios financieros a escala significativa, según reportó la AP en un artículo publicado el mes pasado. Las entidades, incluido el Banco de China, han procesado pagos de tarjetas de crédito para ventas en internet de productos de imitación y abrieron cuentas a los responsables del delito.

Las empresas occidentales que han perseguido a falsificadores chinos en Estados Unidos, donde se venden muchos de sus productos, se han visto bloqueadas por las leyes de secreto de China. Los bancos dicen estar atrapados en una disputa jurisdiccional entre Washington y Beijing, que mantiene que el secreto bancario es una cuestión de soberanía nacional.

Los peligros de la falta de cooperación son cada vez más claros a medida que las firmas chinas se globalizan. Empresas del gigante asiático han invertido 46.000 millones de dólares en Estados Unidos desde 2000, la mayoría en los cinco últimos años, según Rhodium Group, una firma de investigación de Nueva York. Los bancos chinos están ampliando su alcance, abriendo sucursales fuera de su territorio y comprando participaciones en bancos extranjeros. Las empresas chinas recalaron con voracidad en los mercados financieros estadounidenses, con la salida a bolsa del gigante del comercio electrónico Alibaba de 2014 considerada la más grande de la historia.

A la sombra de esta rápida expansión, se gesta una guerra silenciosa sobre qué reglas deben aplicársele. La cuestión es el grado de adhesión de China a las normas existentes, elaboradas en su mayoría por las potencias occidentales, y cuánto va a tratar de modificar en sus propios términos.

“Las instituciones financieras chinas pueden operar efectivamente detrás de un cortafuegos que las mantiene en gran medida inmunes ante los tribunales y agencias reguladoras de Estados Unidos, dejando a sus socios estadounidenses, competidores e inversionistas vulnerables”, apuntó el mes pasado un informe de la Comisión para la Revisión de la Economía y la Seguridad EEUU-China, que asesora al Congreso.

La cooperación judicial se ha convertido en una prioridad para el Partido Comunista chino, que está reforzando sus esfuerzos para repatriar a funcionarios corruptos huidos al extranjero. Beijing lanzó en abril una nueva iniciativa, “Skynet”, para rastrear a fugitivos y su dinero fuera del país y publicó una lista de sus 100 delincuentes económicos más buscados. Se cree que 40 de ellos estarían en Estados Unidos, según la Comisión Central de Control Disciplinario del partido.

Por su parte, el caso italiano sigue estancado mientras la fiscalía intenta localizar a 300 acusados, en su mayoría chinos. El Banco de China dijo que “no tiene ninguna pista de las supuestas actividades delictivas subyacentes a las transferencias de dinero”. Abogados de Money2Money, el servicio de transferencia de dinero, sostienen que sus clientes no son culpables.

Muchos de esos traspasos, fraccionados en pequeñas cantidades para evitar el control de las autoridades, eran el método empleado por migrantes chinos para evitar pagar impuestos, según cientos de páginas de documentos judiciales revisados por la Associated Press. Otros fueron sorprendidos con montones de bolsos y zapatos falsificados. La policía rastreó también el dinero hasta hombres que gestionaban redes de prostitución chinas.

Empleando pruebas de computadores incautados a Money2Money, la fiscalía dice que ha identificado a individuos y empresas que recibieron los fondos ilícitos.

Wenzhou Foreign Trade fue una de ellas. La fiscalía dice que recibió 3 millones de euros a través de Money2Money en 2007 a cambio de enviar productos falsificados a Italia. El pasado octubre, Converse denunció a la empresa ante una corte federal en Nueva York, alegando que había hecho llegar más de 24.000 pares de zapatillas falsas a Estados Unidos y Croacia.

Cai Jiliu, director general de Wenzhou Foreign Trade, declinó realizar comentarios sobre el proceso italiano diciendo que en ese momento no trabajaba en la empresa. Apuntó que la exportación de Converse falsas fue el resultado de una “negligencia administrativa”.

Otros seis acusados alcanzaron acuerdos con Converse. Wenzhou Foreign Trade no lo hizo.

“China y América tienen diferentes bagajes culturales”, apuntó Cai. “Los chinos prefieren la comunicación a las demandas”. (I)

Por ERIKA KINETZ, Associated Press. El fotógrafo de la Associated Press Mark Schiefelbein contribuyó a este despacho desde Wenzhou. El periodista de AP Frances D’Emilio colaboró desde Rome.