Ecuador. Miércoles 7 de diciembre de 2016
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OEA votará el 23 de junio si aplica la Carta Democrática a Venezuela

Un hombre que esperaba en una fila en una tienda de comestibles discute con un agente de la Policía Nacional Bolivariana mientras la gente espera por la comida que se vende a precios regulados en Caracas, el miércoles 8 de junio de 2016. Después de que los clientes hicieron fila durante horas en el barrio de La Urbina la espera se convirtió en una protesta callejera . (AP Foto/ Fernando Llano)

Santo Domingo, 10 jun (EFE).- La Organización de Estados Americanos (OEA) votará el 23 de junio si aplica la Carta Democrática a Venezuela, como ha solicitado el secretario general, Luis Almagro, para aumentar la presión internacional sobre el Gobierno de Nicolás Maduro.

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La OEA, el único organismo que reúne a todos los países americanos -salvo Cuba-, tomará esa decisión, que podría llevar a la suspensión de Venezuela del ente, por mayoría (18) en una sesión extraordinaria convocada hoy por la presidencia de turno del Consejo Permanente, que ostenta Argentina.

“Satisfacción con la presidencia del Consejo por fijación de fecha. Nuestra confianza en discusiones y decisiones que emanen de la sesión extraordinaria”, escribió hoy Almagro en su activa cuenta de Twitter.

No obstante, el deseo de Almagro era que esa reunión se hubiera hecho “cuanto antes” en un plazo de entre el 10 y el 20 de junio, fechas que coinciden en parte con la Asamblea General anual de la organización, que reunirá a los cancilleres en Santo Domingo entre el 13 y el 15 de junio.

Aunque no forma parte de la agenda oficial, la crisis de Venezuela es el tema principal en el punto de mira de cara a la Asamblea y con toda seguridad se abordará, bien sea en las sesiones públicas o en las reuniones privadas de los cancilleres.

El jefe de la OEA solicitó la sesión extraordinaria sobre la Carta Democrática el pasado 31 de mayo, amparado en el artículo 20 del documento y a petición de la mayoría opositora en la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela.

En ese Consejo Permanente los 34 Estados miembros votarán si se prosigue con el proceso gradual de la Carta, que puede llevar a gestiones diplomáticas, a la convocatoria urgente de una reunión de cancilleres y, en último lugar, a la suspensión de Venezuela del ente.

Almagro, que el 26 de mayo cumplió un año al frente de la OEA, dio un paso sin precedentes al activar la Carta Democrática para un Estado en contra de la voluntad de su Gobierno, ya que Caracas y sus socios de la Alianza Bolivariana rechazan rotundamente esta iniciativa.

En la sesión del día 23 Almagro presentará el informe de 132 páginas con el que argumentó su invocación del artículo 20 y en el que denuncia la “continuidad de las violaciones de la Constitución en Venezuela”, “las violaciones de derechos humanos” y “la falta de respuesta a la grave crisis humanitaria”.

Los 34 Estados miembros deberán pronunciarse sobre un tema que la OEA ha evitado durante años y votar sobre si, como Almagro, consideran que en Venezuela “existe una alteración del orden constitucional que afecta al orden democrático”.

Si la mayoría de los países, 18, creen que ese es el caso, el Consejo puede aprobar distintas medidas, entre ellas las gestiones diplomáticas para “promover la normalización de la institucionalidad democrática”.

De fracasar estas, o si el caso es urgente, el Consejo puede convocar de inmediato una Asamblea General extraordinaria, para lo cual son necesarios dos tercios de los votos de los embajadores.

En esa Asamblea, que puede volver a intentar las gestiones diplomáticas, dos tercios de los cancilleres pueden suspender la pertenencia del Estado a la organización si estiman que “se ha producido la ruptura del orden democrático”, algo que solo ocurrió tras el golpe de Estado de 2009 en Honduras.

En la práctica, la suspensión de un Estado miembro de la organización implica que el país deja de participar en todas las actividades del ente, así como en los programas del organismo, como los de anticorrupción, seguridad y promoción de derechos.

Aunque no descarta llegar a la suspensión, lo que busca Almagro es aumentar la presión internacional sobre el Gobierno de Maduro para que acepte el referendo revocatorio que pide la oposición y libere a los presos políticos.

Por el momento solo Paraguay ha dado apoyo explícito a su propuesta, pero Almagro está “muy tranquilo” y convencido de que su iniciativa prosperará, porque a la hora de votarla “los países van a estar del lado correcto de la historia”, según dijo la semana pasada en una entrevista con Efe. EFE

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