Ecuador. viernes 20 de octubre de 2017
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Ayuda de WikiLeaks podría ser espada de dos filos

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, habla en un video publicado el jueves 9 de marzo de 2017. WikiLeaks le ofreció a empresas como Google y Apple identificar los huecos en su software, presuntamente aprovechados por la CIA para penetrar dispositivos con herramientas especializadas. (WikiLeaks vía AP)

NUEVA YORK (AP) — WikiLeaks le ofreció a empresas como Google y Apple identificar los huecos en su software presuntamente aprovechados por la CIA para penetrar dispositivos con herramientas especializadas, ayuda que pone a la industria tecnológica ante una especie de espada de dos filos.


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Aunque las compañías tienen tanto una responsabilidad como un incentivo financiero para arreglar los problemas en su software, el aceptar ayuda de WikiLeaks plantea interrogantes legales y éticos. Y en este momento ni siquiera está claro qué clase de apoyo podría proporcionar el sitio web especializado en filtraciones.

Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, dijo el jueves que el sitio a su cargo ayudará a las compañías de tecnología a hallar y corregir vulnerabilidades en el software de artículos de uso diario como los celulares y las televisiones. En una conferencia de prensa en línea, Assange dijo que algunas empresas habían solicitado mayores detalles sobre el presunto juego de herramientas de ciberespionaje que dio a conocer el martes.

Apple no quiso emitir comentarios sobre la oferta de WikiLeaks, y Google no respondió a las solicitudes de declaraciones al respecto. Microsoft dijo esperar que cualquier persona con conocimiento de las vulnerabilidades en el software las reporte a través de los canales con que cuenta la compañía.

Las empresas de tecnología podrían meterse en problemas legales si aceptan la oferta, en especial si tienen contratos con el gobierno o empleados con autorizaciones de seguridad en agencias gubernamentales.

“La difusión no autorizada de documentos secretos no significa que ya no sean secretos”, dijo Stewart Baker, exfuncionario del Departamento de Seguridad Nacional y exasesor legal de la Agencia de Seguridad Nacional. “El hacer negocios con WikiLeaks y revisar documentos secretos representa un riesgo real para cuando menos sus dependencias que tienen contratos con el gobierno y sus empleados con autorización para ingresar”.

Por otro lado, si las compañías tecnológicas rechazan la oferta de WikiLeaks para ayudarles a corregir cualquier falla en la seguridad y posteriormente son hackeadas, entonces podrían enfrentar cargos de negligencia. Esto sería especialmente duro en Europa, donde las leyes sobre la privacidad son mucho más estrictas que en Estados Unidos, dijo Michael Zweiback, exvicefiscal federal y asesor contra la delincuencia cibernética que ahora trabaja en el sector privado.

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Liedtke reportó desde San Ramon, California. Raphael Satter en París, Paisley Dodds en Londres y Deb Riechmann en Washington contribuyeron con este despacho.