Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
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Irán en América Latina

Luis Fleischman
Miami, Estados Unidos

La revolución Bolivariana se considera revolución hermana de la revolución islámica. Ambas se ven como movimientos que representan a las masas y además ambas se oponen al así llamado imperialismo norteamericano y a su influencia en sus respectivas regiones. El gobierno de Hugo Chávez, así como el de su sucesor Nicolás Maduro, representa hoy el segundo gran aliado de Irán luego de Siria. Venezuela apoya las ambiciones nucleares de Irán e incluso ayuda a este a evitar sanciones internacionales mediante su sistema bancario. Irán por su parte apoya la revolución bolivariana.

Luis Fleischman
Miami, Estados Unidos


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La revolución Bolivariana se considera revolución hermana de la revolución islámica. Ambas se ven como movimientos que representan a las masas y además ambas se oponen al así llamado imperialismo norteamericano y a su influencia en sus respectivas regiones. El gobierno de Hugo Chávez, así como el de su sucesor Nicolás Maduro, representa hoy el segundo gran aliado de Irán luego de Siria. Venezuela apoya las ambiciones nucleares de Irán e incluso ayuda a este a evitar sanciones internacionales mediante su sistema bancario. Irán por su parte apoya la revolución bolivariana.

La cooperación entre ambos países no es solo económica y política. Venezuela ha ayudado a Irán y a sus agentes como Hezbollah y las guardias revolucionarias a extender su presencia en el continente. Se ha también informado sobre la presencia de campos de entrenamientos manejados por Hezbollah en Venezuela. Así también un diplomático venezolano oriundo del Líbano, Ghazi Nasr Al-Din, fue denunciado por el departamento de estado norteamericano por haber ayudado a recaudar fondos para Hezbollah y facilitar el movimiento de sus operativos de entrada y salida hacia y desde Venezuela.

Debido a que las guardias revolucionarias son la piedra fundamental del estado totalitario en Irán, estos podrían ayudar a los gobiernos como Venezuela y otros que siguen su modelo de gobierno a consolidar un régimen totalitario donde las libertades individuales y civiles puedan ser subyugadas totalmente al poder controlador y policiaco del estado. Esto sería aún más plausible luego de la muerte de los hermanos Castro ya que si una transición democrática ocurre en Cuba, los iraníes serían los sucesores más naturales para ocupar el lugar de los asesores cubanos en materia de represion estatal.

Por otro lado, varias fuentes han confirmado que Irán ha intentado extraer uranio, que es material crucial para desarrollar capacidad nuclear, de países como Venezuela y Bolivia. Hace pocos días el presidente boliviano Evo Morales anunció la creación de un programa nuclear con “fines pacíficos”. El anuncio de Morales salió a la luz luego de una reunión con el viceministro de Exteriores para Asuntos Europeos y americanos de Irán, Mayid Tajt Ravanchi. El alto funcionario iraní tratό el tema nuclear con el líder boliviano y es lógico suponer que Irán asiste a Bolivia en este campo. En 2009, el gobierno venezolano anunció abiertamente la creación de una aldea nuclear en cooperación con Irán. Esto puede llegar a tener consecuencias peligrosas y nefastas para la región, particularmente si se desarrolla una carrera nuclear.

Bolivia también abrió una academia de defensa en la ciudad de Warnes que ha generado preocupación. Se cree que en esta escuela se adoctrinan y se provee entrenamiento a radicales de todo el continente. Esta escuela provoca más ansiedad aun debido al rol que cumple Irán en ella. Se estima que Irán provee apoyo a esta academia y que su ceremonia de inauguración contó con la presencia del Ministro de Defensa Ahmad Vahidi, quien se encuentra requerido por la justicia argentina por su rol en el letal atentado contra la sede de la comunidad judía Argentina (AMIA) en 1994. Algunos expertos también han estimado que entre 50 y 300 instructores de las Guardias Revolucionarias iraníes estarian apostados en Bolivia.

Ecuador  también desarrollo relaciones cercanas con Irán. Ambos países firmaron contratos para la construcción de una refinería y varios acuerdos bilaterales en el campo de la energía. Cinco años atrás el presidente ecuatoriano Rafael Correa declaró a Irán  un “aliado estratégico” y además apoyó la expansión de lazos militares entre ambos países. Ecuador abrió sucursales del Banco Internacional de Desarrollo, que es una institución sospechosa de servir a Irán para ayudar a evitar el efecto de las sanciones internacionales sobre Irán.

Irán también ha logrado usar otros países en América Latina y principalmente socios menores del ALBA con fines alarmantes.

El fiscal argentino Alberto Nisman en un informe de 500 páginas ha confirmado la presencia de células terroristas de Hezbollah  en países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Guyana, Paraguay, Trinidad Tobago, Surinam y Uruguay. Vuelos directos entre Surinam e Irán fueron establecidos. Surinam es un país socio pero no miembro del ALBA.

Guyana, quien también es socio no-miembro del ALBA, fue usado como país trampolín de los terroristas que complotaron para atacar el aeropuerto Internacional Kennedy en Nueva York en el año 2007. El terrorista que planeó este ataque (que fue desbaratado a tiempo) fue un ciudadano guyanés  y discipulo de Moshen Rabani (maestro intelectual del ataque a AMIA). Este guyanés  ayudo a infiltrar células terroristas iraníes en Guyana. En el año 2010 Guyana llego a firmar un acuerdo con Irán por el cual Irán ayudaría a Guyana  a localizar los recursos de uranio del país. (Bajo presión, Guyana cancelό el acuerdo).

La pequeña isla caribeña de Dominica, que es miembro del ALBA, firmó un acuerdo con Irán según el cual ciudadanos iraníes podrían obtener una segunda ciudadanía y un pasaporte. Se informó también que iraníes obtuvieron pasaportes de Dominica bajo nuevos nombres e incluso falsas partidas de nacimiento.  Las islas caribeñas de St. Kitts y Nevis otorgaron este tipo de pasaportes a los iraníes por muchos años. St. Vincent que también es un miembro del ALBA, ha provisto también de pasaportes con mucha facilidad.

Antigua y Bermuda, también miembro del ALBA, fue directamente usada por Irán para actividades ilícitas. Irán usó barcos que llevaban banderas de Antigua y Bermuda para transportar misiles y armamentos de guerra de Irán al Líbano y a Siria destinadas a Hezbollah y posiblemente al gobierno de Bashar Al Assad de Siria.

Pero hay otro aspecto de la penetración iraní en América Latina y es el simbolismo político que la republica islámica tiene incluso para aquellos países con gobiernos de izquierda todavía democráticos como Brasil, Argentina y Uruguay. Para estos gobiernos Irán es un símbolo de independencia de los Estados Unidos en materia de política exterior y en general.

El comercio de Irán con Argentina y Brasil aumentó significativamente en los últimos años. Argentina incluso llegó a tomar la muy ridícula decisión de incluir a Irán en la investigación de los atentados de la AMIA cuando Irán es el principal sospechoso de este crimen.

Uruguay por su parte envió una delegación parlamentaria a Irán y el presidente Jose Mujica también nombrό a un ministro de relaciones exteriores ligado a la república islámica. Poco importa que Irán sea un régimen que ejecuta públicamente disidentes colgándolos de grúas o que persiga homosexuales, torture o reprima.

No hay que considerar a Irán un remoto problema de los norteamericanos. La presencia de Irán en América Latina puede incrementar el terrorismo en la región, crear un problema de proliferación nuclear, y, peor aún ayudar a regímenes de por sí de tendencia autoritaria a consolidar un poder total sobre los individuos y su libertad.

Luis Fleischman es un alto asesor del Proyecto de Seguridad Hemisférica Menges del Center for Security Policy en Washington DC y el autor del libro recientemente publicado en inglés “América Latina en la Era Post Chavez”.