Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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Al-Qaeda rompe alianza con grupo rebelde en Siria

Egipto (AP) — Los líderes de al-Qaida se distanciaron de uno de sus comandantes más poderosos en una de sus facciones, acusándolo de los sangrientos conflictos internos entre facciones islámicas en Siria, en un intento de poner bajo control a las facciones milicianas en la guerra civil del país.

Al Qaeda

Egipto (AP) — Los líderes de al-Qaida se distanciaron de uno de sus comandantes más poderosos en una de sus facciones, acusándolo de los sangrientos conflictos internos entre facciones islámicas en Siria, en un intento de poner bajo control a las facciones milicianas en la guerra civil del país.


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El anuncio hecho el lunes a través de sitios de internet de extremistas islámicos parecía ser una medida del líder de al-Qaida, Ayman al-Zawahri, para reafirmar la prominencia de la red terrorista en el movimiento yihadista en Oriente Medio ante el surgimiento de múltiples grupos extremistas durante las revueltas de los últimos tres años.

La disputa entre el mando central de al-Qaida y la facción conocida como el Estado Islámico de Irak y Levante ha ido en aumento en el último año. El jefe de la facción de al-Qaida en Irak, Abu Bakr al-Baghdadi, formó el Estado Islámico el año pasado para ampliar sus operaciones en la vecina Siria, resistiéndose a las órdenes directas de al-Zawahri, quien le indicó no hacerlo y apegarse a sus operaciones dentro de Irak. Al-Zawahri ha nombrado a un grupo diferente, el Frente Nusra, como la facción de al-Qaida en Siria.

El rompimiento posiblemente desatará una competencia por recursos y combatientes entre ambos bandos en medio de una guerra civil en la que los rebeldes de Siria luchan contra el presidente Bashar Assad. La prueba para la influencia de al-Zawahri será si sus decisiones llevan a que los combatientes renuncien al Estado Islámico.

En un conflicto en el que todos los bandos han cometido atrocidades, el Estado Islámico ha sido especialmente violento. Se cree que está dominado por miles de combatientes que no son sirios, y otros en la rebelión consideran que están más preocupados por saldar conflictos sectarios y crear un califato transnacional islámico que por derrocar a Assad. Desde su surgimiento, el grupo ha tomado porciones del territorio en el norte y el este de Siria, imponiendo frecuentemente la ley sharia, con penas más duras que las de otros grupos islámicos.

Sus combatientes han decapitado a los combatientes del gobierno que son capturados, han hecho algunas de las masacres más sangrientas contra los integrantes de las minorías chiitas y alauitas que apoyan a Assad, y al mismo tiempo han secuestrado a activistas que se oponen a Assad, así como a periodistas y civiles que consideran críticos de su régimen.

El grupo ha chocado cada vez más con otras facciones, especialmente con un grupo amplio de rebeldes sirios llamado Frente Islámico, que lo acusa de tratar de secuestrar la campaña para derrocar a Assad. Incluso el nombre del grupo, Estado Islámico de Irak y Levante, fue considerado una declaración que el grupo es el único movimiento islámico en el país.

Todas estas fricciones llevaron a un verdadero conflicto en el último mes. Desde el 3 de enero, más de 1.700 personas han sido asesinadas en los choques del Estado Islámico contra otras facciones, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres. El sábado el Estado Islámico asesinó a dos importantes comandantes de las facciones que conforman el Frente Islámico, uno de los cuales murió en un ataque suicida que también causó la muerte de más de 20 personas cerca de la ciudad norteña de Alepo.

Con su declaración del lunes al-Qaida parecía tratar de contrarrestar el encanto de al-Baghdadi al dejar en claro que no es apoyado por su mando central.

El comando general de al-Qaida anunció que “no tiene relación con el Estado Islámico, y subrayó que el grupo “no es una facción de la organización al-Qaida” y dijo que al-Qaida “no es responsable de sus acciones”.

Al-Qaida no aprobó la creación del grupo y “de hecho ordenó que dejara de operar”, según el comunicado.

También condenó los conflictos internos entre los grupos islámicos diciendo: “Nos distanciamos de la sedición que ocurre entre nuestras facciones muyahidines”.

La autenticidad del comunicado no pudo ser verificada de forma independiente a pesar de que se publicó en los sitios de internet que suele usar al-Qaida.

Al-Qaida tiene divisiones oficiales en el norte de Africa, Yemen, Siria, Somalia e Irak. Pero han surgido numerosos grupos milicianos en las revueltas en Oriente Medio desde el surgimiento de la Primavera Arabe a finales de 2010. Muchos de ellos están inspirados por la ideología de al-Qaida y respetan al grupo hasta cierto punto, pero sus líderes no tienen control sobre ellos.

El líder de Al-Qaida Ayman al-Zawahri habla ante las cámaras en una transmisión del canal árabe Al-Jazeera el lunes 30 de enero de 2006 en una fotografía de archivo tomada de un video. Los líderes de Al-Qaida rompieron relaciones con uno de sus comandantes más poderosos en una de sus ramas, acusándolo el lunes 3 de febrero de 2014 de los conflictos sangrientos entre las facciones islámicas en Siria, en un aparente intento por imponer el control sobre las facciones milicianas en la guerra civil del país. (Foto AP/Al-Jazeera, archivo)

El líder de Al-Qaida Ayman al-Zawahri habla ante las cámaras en una transmisión del canal árabe Al-Jazeera el lunes 30 de enero de 2006 en una fotografía de archivo tomada de un video. Los líderes de Al-Qaida rompieron relaciones con uno de sus comandantes más poderosos en una de sus ramas, acusándolo el lunes 3 de febrero de 2014 de los conflictos sangrientos entre las facciones islámicas en Siria, en un aparente intento por imponer el control sobre las facciones milicianas en la guerra civil del país. (Foto AP/Al-Jazeera, archivo)

Abu Bakr al-Baghdadi, el líder del Estado Islámico de Irak y Levante en una fotografía sin fecha proporcionada el miércoles 29 de enero de 2014 por el sitio de internet del Ministerio del Interior de Irak. Los líderes de Al-Qaida rompieron relaciones el lunes 3 de febrero de 2014 con Al-Baghdadi, uno de sus comandantes más poderosos en una de sus ramas, acusándolo de los conflictos sangrientos entre las facciones islámicas en Siria, en un aparente intento por imponer el control sobre las facciones milicianas en la guerra civil del país. (Foto AP/Iraqi Interior Ministry, archivo)

Abu Bakr al-Baghdadi, el líder del Estado Islámico de Irak y Levante en una fotografía sin fecha proporcionada el miércoles 29 de enero de 2014 por el sitio de internet del Ministerio del Interior de Irak. Los líderes de Al-Qaida rompieron relaciones el lunes 3 de febrero de 2014 con Al-Baghdadi, uno de sus comandantes más poderosos en una de sus ramas, acusándolo de los conflictos sangrientos entre las facciones islámicas en Siria, en un aparente intento por imponer el control sobre las facciones milicianas en la guerra civil del país. (Foto AP/Iraqi Interior Ministry, archivo)