Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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La quinua reivindica su papel en la lucha contra el hambre en el mundo

Naciones Unidas, 20 feb (EFE).- La quinua, el milenario “grano de oro” de los pueblos andinos, reivindicó hoy su papel en la lucha contra el hambre en el mundo, durante un acto en la ONU en el que se destacó el valor nutricional de una planta llamada a convertirse en una “alternativa” para afrontar la crisis alimentaria.


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La Asamblea General de la ONU formalizó hoy el lanzamiento del “Año Internacional de la Quinua”, en reconocimiento a los pueblos andinos que han mantenido, protegido y preservado este grano como alimento para las generaciones presentes y futuras gracias a sus conocimientos tradicionales y en armonía con la madre tierra.

Para hablar de las bondades de esta planta ancestral originaria de los Andes, el presidente de Bolivia, Evo Morales, encabezó una delegación latinoamericana que incluyó a la primera dama de Perú, Nadine Heredia, a su ministro de Exteriores, Santiago Roncagliolo, y a la viceministra de Desarrollo Rural de Ecuador, Silvana Vallejo.

La quinua es un cereal originario de los Andes.

Ante el pleno de la Asamblea General, el mandatario boliviano hizo una apasionada defensa de la quinua como una “alternativa digna” de los pueblos andinos ante la actual crisis alimentaria mundial frente a la “comida chatarra” de los Gobiernos capitalistas y sus trasnacionales, “encabezados por Estados Unidos”.

“En un mundo donde las necesidades alimenticias son un negocio lucrativo, no les interesa la salud de la humanidad sino sus ganancias”, denunció Morales, quien criticó los alimentos globales producidos “masivamente” con ingredientes químicos que, según advirtió, causan “cáncer y otras dolencias”.

Durante su discurso, el presidente boliviano habló de la quinua como un “regalo de la madre tierra” que durante siglos se “demonizó” como el “alimento de los indios” y que en la actualidad es considerada una “amenaza” por las trasnacionales y su “imperio de comida chatarra”.

Por su parte, el secretario general Ban Ki-moon destacó que la quinua es un alimento versátil y nutritivo, además de “delicioso”, que ayudará a los países a acelerar los progresos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), acordados por la comunidad internacional en 2000 y que deberían cumplirse en 2015.

“La quinua es uno de nuestros productos más preciados, la ponemos al servicio de la comunidad internacional para contribuir a la superación de la pobreza y del hambre en todo el mundo”, dijo, por su parte, el jefe de la diplomacia peruana, quien destacó las propiedades nutritivas, medicinales y cosméticas de este grano.

En el marco de los actos para celebrar el “Año Internacional de la Quinua”, el secretario general de la FAO, José Graziano da Silva, distinguió formalmente al presidente boliviano y a la primera dama peruana como embajadores especiales del “grano de oro” de los pueblos andinos por el mundo.

Heredia, que se entrevistó previamente con el secretario general de la ONU y con el mandatario boliviano, se comprometió a difundir la quinua como una opción “viable y efectiva” para combatir la desnutrición, con la esperanza de alcanzar un “mundo distinto” donde no tengan cabida “el hambre ni sus terribles consecuencias”.

Morales, que ejerció de anfitrión en un almuerzo donde Ban y otros comensales pudieron degustar la quinua en múltiples variantes, destacó que en 2006 vino a la ONU a defender el consumo tradicional de la hoja de coca y “ahora tocaba a la quinua”, reconocimientos de los que se sienten “contentos” los pueblos indígenas.

En un posterior encuentro con la prensa, dijo que no comparte las críticas de quienes creen que el Año Internacional provocará una subida de precios que lleve a una reducción del consumo del cereal entre los indígenas, y tras agradecer el apoyo de la ONU celebró que el mundo “empiece a conocer y a comer quinua”.

La producción mundial de quinua, con Bolivia y Perú a la cabeza, superó según datos de la FAO las 80.000 toneladas y las 100.000 hectáreas de cultivo el año pasado, cuyas bondades reconoce hasta la NASA, la agencia espacial de EE.UU., que incluye este cereal en la dieta de los astronautas.

Esta planta de la familia de las amarantáceas es resistente a las bajas temperaturas, al cambio climático, a las plagas y a la sequía, y es el único alimento vegetal que posee todos los aminoácidos esenciales para una buena nutrición, con un valor calórico mayor al del huevo, la leche o la carne. EFE