Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Angela Merkel defiende a las ONG ante Vladímir Putin

Berlín, 7 abr (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, hizo hoy equilibrios entre la defensa de la sociedad civil en Rusia y los elogios a las jugosas relaciones comerciales bilaterales con Moscú, ante un Vladímir Putin que exhibió poderío económico en medio de las críticas al acoso que sufren las ONG en su país.


Publicidad

Las ONG son motor “de innovación y motivación” y conviene apostar por este puntal del bienestar que es la sociedad civil, dijo la canciller en el discurso inaugural de la Feria Industrial de Hannover (norte de Alemania), a la que Rusia acude como país invitado con un despliegue de 170 empresas.

“Tenemos que intensificar el diálogo, desarrollar nuestras respectivas perspectivas y conseguir que las ONG, que en Alemania conocemos como motor de innovación, tengan su oportunidad también en Rusia”, añadió.

Merkel saldó con este par de frases, las más aplaudidas de su discurso, su compromiso con las ONG, tras el alud de críticas por los registros realizados en las sedes de organizaciones extranjeras en Moscú, incluida la Fundación Konrad Adenauer, afín a la Unión Cristianodemócrata (CDU) que preside la canciller.

El presidente ruso, Vladímir Putin, en el discurso anterior, había incidido en la necesidad de reforzar las relaciones comerciales bilaterales, en medio de una crisis en que “la economía mundial y la europea siguen mostrándose lamentablemente muy frágiles”.

Frente a la debilidad económica europea y mundial, Rusia presenta un endeudamiento estatal “controlable”, tiene unas buenas reservas de oro y, pese a algún punto negro, como la excesiva inflación, admitió el presidente, está en disposición de invertir.

Fueron dos discursos cortos, en medio de una ceremonia volcada en exhibir la fortaleza del ámbito industrial y que empezó con casi una hora de retraso y en medio de fuertes medidas de seguridad.

La visita de Putin a Hannover había quedado empañada por las protestas en Alemania contra las acciones sobre las ONG, tanto desde las filas gobernantes -incluido el Partido Liberal (FDP), socio de Merkel- como de la oposición.

Las operaciones en Moscú siguen a la ley promulgada el año pasado que obliga a registrarse como “agentes extranjeros” a las ONG que reciben financiación del exterior.

Grupos de manifestantes de organizaciones de defensa de los derechos humanos y del partido Los Verdes se concentraron para protestar por el proceder de Moscú ante el pabellón en el que Putin y Merkel inauguraron la feria.

Los ánimos estaban bastante caldeados ya la semana pasada y, además, Putin había defendido en una entrevista a la televisión pública alemana ARD, el viernes, estas acciones como parte del “lógico control” de su país sobre las ONG.

Los registros afectaron a las principales ONG extranjeras e incluyeron, por parte alemana, tanto a la ya mencionada de las filas conservadoras como a su equivalente socialdemócrata, la Friedrich Ebert.

Esta cuestión afectó la de por sí poco cálida relación entre Merkel y Putin, quien en 2005, aún con su amigo y aliado político, el socialdemócrata Gerhard Schröder, fue aclamado ya como invitado de honor en el mayor escaparate mundial del sector.

Por encima de los disensos actuales, Merkel hizo gala de su habitual sangre fría y se esforzó en mostrar cordialidad, salpicada de esas críticas, frente a su algo incomodado invitado.

Berlín es un excelente socio comercial para Moscú, con una balanza comercial que en 2012 movió -en uno u otro sentido- 80.500 millones de euros, lo que significa un incremento del 6,9 % respecto al año anterior, según cifras difundidas en la feria.

Merkel y Putin tendrán una segunda ocasión de mostrar armonía o disenso mañana, en el recorrido de apertura por el recinto, tras una ceremonia en memoria de las víctimas del nazismo.

Será en el cementerio de Hannover, donde están enterrados 386 trabajadores forzosos soviéticos que el régimen nazi entregó a sus empresas colaboradoras.

Entre lo simbólico y lo económico, se espera que ambos líderes pronuncien alguna declaración más cercana a la agenda política multilateral del momento. EFE

gc/acm/Sitio web imagen: .csmonitor.com