Ecuador. sábado 21 de octubre de 2017
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Kuczynski: no quiero ver morir a Alberto Fujimori en cárcel 

En esta foto del 12 de septiembre de 2017 el presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, participa de una ceremonia conmemorativa de los 25 años de la captura del líder de Sendero Luminoso en el exterior del Palacio Nacional de Lima, Perú. El gabinete entero de Kuczynski se vio obligado a dimitir tras un voto de censura por parte del Congreso dirigido por la oposición, que arrojó al país en una agitación política, el viernes 15 de septiembre de 2017. (AP Foto / Rodrigo Abd, Archivo)

LIMA (AP) — El presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski dijo el viernes que no quiere ver morir en prisión al condenado exmandatario Alberto Fujimori tras el sorpresivo cambio de los funcionarios encargados de recomendar los indultos y rebajas de penas para los reos sentenciados.


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Kuczynski, quien llegó a la presidencia en 2016 prometiendo entre otras cosas que no indultaría a Fujimori, cambió de opinión en julio y desde entonces ha dicho repetidas veces que lo excarcelará si recibe un informe médico que indique su mal estado de salud.

Yo no quiero un nuevo Leguía”, dijo Kuczynski en una entrevista con la radio local RPP en referencia al expresidente Augusto Leguía quien murió enfermo en 1932 en un hospital de Lima tras estar encerrado sin ser condenado en juicio, casi dos años, en una cárcel por orden de un dictador militar que lo derrocó.

“Seguimos con mucho cuidado la salud de la gente interna de edad, que sean el señor Alberto Fujimori u otros… Nosotros estamos pendientes de la salud de los reos ancianos para que no se nos mueran en la cárcel”. Aseguró que no tiene un plazo para recibir el informe sobre la salud de Fujimori que le obligue a tomar una decisión.

Kuczynski no explicó por qué se modificó a los cinco funcionarios encargados de recomendar los indultos y tampoco aclaró si los funcionarios reemplazados se oponían al indulto.

Santiago Mariani, coordinador de la maestría en Ciencia Política de la Universidad Jesuita Antonio Ruiz, dijo a The Associated Press que un indulto sería “el peor error” que cometería Kuczynski. Agregó que le ocasionaría un fuerte cuestionamiento de la comunidad internacional, de quienes votaron por él y de los familiares de las víctimas por las cuáles fue condenado Fujimori.

“Kuczynski no debe olvidar que fue elegido en una segunda vuelta electoral por sectores que buscaban un equilibrio, porque sabían que el parlamento iba a estar en manos del fujimorismo”, dijo. “Un indulto no apaciguará al fujimorismo, le dará más incentivos para seguir acorralándolo desde el congreso y la debilidad de Kuczynski aumentará”.

En una segunda vuelta electoral de junio de 2016, Kuczynski venció apoyado por los opositores al fujimorismo a Keiko, la hija de Fujimori. Antes el partido fujimorista alcanzó 71 de 130 sillas en el parlamento con lo que posee una fuerte mayoría frente a las 17 sillas oficialistas. La próxima semana el segundo gabinete ministerial de Kuczynski debe ir al parlamento para buscar obtener la confianza.

Ninguno de los cuatro hijos de Fujimori ha emitido opinión al momento sobre las declaraciones de Kuczynski.

Fujimori —de 79 años, la misma edad de Kuczynski— está preso desde 2007 y despierta sentimientos contrastantes entre los peruanos. Una encuesta de la firma Ipsos Perú arrojó en septiembre que 65% de la gente estaría de acuerdo si recibe un indulto por razones humanitarias.

Desde 2013 Fujimori acumula tres rechazos a solicitudes de indultos humanitarios, bajo el argumento de que no sufre ninguna enfermedad incurable ni trastornos mentales graves. Entre 1990 y 2013 ha sido operado seis veces para extirparle pequeñas lesiones en la lengua. Hace un mes Fujimori afirmó en Twitter que sufre de “fibrilación auricular”, el tipo más frecuente de arritmia.

Según datos oficiales, el Estado gasta 157.000 dólares anuales en su cuidado, que incluye 17 funcionarios y una enfermera permanente en una cárcel donde sólo hay dos celdas: la suya y la del expresidente Ollanta Humala, preso 18 meses mientras lo investigan por lavado de activos.

El médico personal de Fujimori, Alejandro Aguinaga, quien conversa largas horas con el encarcelado exmandatario, le dijo en 2013 a la AP que Fujimori escribe sus memorias, mira la televisión, pinta paisajes de zonas andinas que recorrió durante su gobierno y escucha ópera, en especial a María Callas.

El mayor colectivo ciudadano opositor al fujimorismo le dijo en su cuenta de Twitter al presidente Kuczynski: “No manipules, #Leguía estuvo en una cárcel de 9 metros sin ventana y su casa fue saqueada. Fujimori vive muy bien en Diroes (siglas de la cárcel donde Fujimori está preso)”.

Fujimori cumple una sentencia a 25 años de prisión por delitos de corrupción y por el asesinato de 25 peruanos ejecutados por un grupo militar clandestino que, según la justicia, actuaron aunque él estaba al tanto de ello. Su condena culminará en 2032 cuando cumpla 93 años.

(I)